La 𝐩𝐫𝐞𝐩𝐚𝐫𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞𝐥 𝐬𝐢𝐦𝐮𝐥𝐚𝐜𝐫𝐨 implicó un trabajo minucioso y coordinado que garantizó la verosimilitud de cada escenario y la calidad pedagógica de la experiencia. En primer lugar, se desarrolló un proceso de 𝐜𝐚𝐫𝐚𝐜𝐭𝐞𝐫𝐢𝐳𝐚𝐜𝐢𝐨́𝐧 𝐝𝐞 𝐥𝐚𝐬 𝐯𝐢́𝐜𝐭𝐢𝐦𝐚𝐬 mediante técnicas de maquillaje profesional, recreando heridas, hematomas, fracturas expuestas y signos vitales alterados. Esta tarea fue fundamental para generar un contexto realista que permitiera a los estudiantes enfrentar situaciones propias de emergencias con múltiples afectados.


